El camino emprendedor,  Mi vida en entradas

#31 Señales y lucidez.

Hoy quiero tratar este tema que me parece tan curioso: Las señales.

Alguna vez has pensado “El universo me está mandado señales para que haga o no haga algo”, seguro que te ha ocurrido más de una vez.

Hoy hablaba con una amiga de este tema y es que quiere sacar un proyecto adelante pero hoy se han encontrado con varias situaciones de este tipo en las que, según decía, ella el universo le esta mandando señales para que no lo hiciera, para que lo dejara para más adelante.

Yo para nada creo en las casualidades, creo que todo pasa por algo así que soy una fiel creyente de esta teoría de las señales.

Muchas veces quieres hacer algo pero al final decides no hacerlo, ¿No sientes cómo de pronto todo lo que ves tiene que ver con eso que querías hacer? Es como si algo te estuviera diciendo “Hazlo!”.

Y lo mismo cuando quieres hacer algo, vas a por ello pero no paras de encontrar obstáculos. No creo que el universo te esté diciendo directamente que no lo hagas, sino que quizás no es el momento, que tienes que esperar un poco más. Ésto último es mas o menos lo que le ha ocurrido a mi amiga y es que se ha dado cuenta de que quizás se estaba precipitando con aquello que quería hacer.

Esto tiene mucho que ver con la impaciencia, y es que cuando estamos a tope porque queremos llevar muchas cosas adelante es conveniente prestar atención a esas señales porque si están ahí… ¡Es por algo!

La cuestión es…

¿Hay que hacer caso siempre de las señales?

Yo diría que si estas recibiendo una detrás de otra, sí. Las señales al fin y al cabo son momentos que llegan a tu vida para hacer que tengas lucidez y hagas lo que deberías hacer.

Te voy a contar dos momentos durante mi emprendimiento en los que claramente estaba recibiendo señales, dos momentos que han sido los más importantes desde que emprendí hace meses:

1ª Señal. Primer Momento de Lucidez.

Mi aborto.

Un día, espero que pronto, hablaré mas largo y tendido sobre ésto pero mi aborto fue mi mayor momento de lucidez, el momento que me hizo lanzarme a emprender.

Después de quedarme embarazada en diciembre asumí que mi vida iba a cambiar, por supuesto dí de lado a toda idea relacionada con el emprendimiento porque dí por hecho que no iba a ser posible llevarla a cabo y simplemente me centré en como iba a ser mi vida a partir de ahora. Pero, sinceramente, yo lo asumí feliz. Al final si de pronto sucede un cambio brusco en tu camino que no esperabas, que te rompe los esquemas y que no puedes volver atrás, lo mejor que puedes hacer es aceptarlo feliz, si no hay marcha atrás de nada sirve lamentarse.

Cuando tenía 100% asumido ese giro de 180º que iba a dar mi vida resulta que un día a principios de febrero me pongo a sangrar y todo deriva en lo que ya imaginas… un aborto.

Estuve un par de semanas obsesionada con la idea de quedarme embarazada otra vez, no podía creerme que volviera a la misma situación de 2 meses atrás. Lo tenía tan asumido que no quería que eso de repente cambiara.

De pronto, pasadas esas 2 semanas, tuve un momento de lucidez. Sinceramente no recuerdo bien el día ni la hora, solo sé que fue a las dos semanas y que de pronto asocié todo lo ocurrido a una señal, una señal muy brusca pero que quizás era necesaria.

Antes de quedarme embarazada si que había empezado a indagar en el tema del emprendimiento y demás pero no me decidía a lanzarme. No estaba muy contenta con mi trabajo pero sí que tenía mi sueldo fijo y una “estabilidad”, ya sabes, el típico miedo al cambio.

Cuando aborté me di cuenta de que volvía a tener otra oportunidad, volvía a tener todo mi tiempo para hacer lo que yo quería y dedicarle el 100% de mi. Ya tenía claro que no quería seguir con la vida que tenía, me había visto en un momento en el cuál no había marcha atrás pero… ¿Y ahora? Ahora lo veía todo mucho más claro y sabía perfectamente lo que quería, o al menos tenía la idea.

A partir de ese día empecé a planear mi emprendimiento, hablé con mi jefe y el 23 de Marzo de 2018 fue el último día que fui al trabajo.

Esta ha sido la gran señal de mi vida.

2º Señal. Segundo momento de lucidez.

Hace un tiempo os conté por este blog que hubo un momento en el que estaba a tope con mi proyecto, tenía mil ideas: En diciembre lanzar un curso, en 2019 lanzar 2 o 3 cursos, ebooks, guías, etc. Mil cosas.

Estaba tan a tope que estaba perdiendo el foco y no me daba cuenta.

La cuestión era hacer más y más sin pensar en la meta final ni en lo que realmente me quería convertir. Estaba en modo non-stop y eso no siempre es bueno.

En realidad para darme cuenta de ésto que me estaba sucediendo recibí dos señales, que yo sepa:

La primera señal fue un test de Laura Ribas cuyo resultado me dio la primera pista de que tenía que parar. Literalmente me dijo que parecía un cohete al cuál estaba echando más y más gasolina y que esa situación a la larga se haría insostenible y acabaría perdiendo el foco.

Ese test me salvó y gracias a él no me estrellé, ¿Cómo podía ser que la situación que describía era tan similar a la mía? ¡Parecía que me estaba vigilando! Las señales es lo que tienen, son increíbles.

Más adelante pude disfrutar en el #DSMValencia de la ponencia de Frank Scipion, el cuál hizo un esquema con las fases de evolución que debe seguir un emprendedor digital. Otro día os hablaré en un post de este interesantísimo esquema, pero básicamente me hizo ver que me estaba saltando muchos pasos, que quería ponerme la primera siendo la última.

A partir de ahí me replantee toda mi estrategia y pude verlo todo con más lucidez, mas tranquilidad y, lo más importante, más FOCO.

 

Cuéntame ¿Cuál ha sido la señal de tu vida?

Te veo mañana, no sé si a la misma hora pero sí en el mismo lugar.

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