Mi vida en entradas

#21 Cuando todo cambió. Mi embarazo.

Este post va a ser algo mas personal, sinceramente llevaba días queriéndolo hacer porque forma parte de mi y de lo que es hoy en día mi emprendimiento.

Espero que estes pasando una buena tarde de domingo, mi idea pincipal era quedarme tooooda la tarde en el sofá sin hacer nada pero al final me he ido a tomar café con unas amigas y eso sí que vale la pena… Como te dije en el post del 1 de Noviembre no dejes de pasar buenos ratos con tus familiares y amigos por estar inmerso en tu proyecto.

El día que todo cambió. Pues si, fue ese en el que me enteré de que estaba embarazada. Supongo que quizás te habrás quedado un poco a cuadros o quizás ya lo sabías, pero lo cierto es que nunca he hablado de esto con detalle.

Recuerdo que era primeros de Diciembre de 2017, casi un año ya. Yo no llevaba ni 2 semanas desde que me había ido a vivir con mi novio, había cumplido mi sueño de ser totalmente independiente (ese sueño si que llevo persiguiéndolo desde pequeña, creo que todo empezó la primera vez que fuí a IKEA y empecé a tener ganas de ganar dinero para decorar mi propia casa a mi manera).

Llevaba un mes de retraso pero eso para mi no era raro, desde que tengo el periodo sufro muchos retrasos y en mas de una ocasión ha sido de un mes por lo que yo no me preocupé ni lo mas mínimo. Es mas, te diría que es la vez que menos me preocupaba.

Aquello seguía sin bajar, recuerdo que mi compañera de trabajo me preguntaba ¿Seguro que no es nada posible que estes emabrazada? yo le respondía con un que vaa!! imposible!, es mas, recuerdo que en varias ocasiones le dije “si me quedara embarazada ahora, sería el peor momento de mi vida para hacerlo”, y es que aunque mi trabajo no me gustaba ya había empezado a indagar con el emprendimiento y el social media y tenía ligeras ideas de mi futuro pero claro, si estaba embarazada sería muy difícil llevarlo a cabo.

Imagínate mi cara cuando de pronto veo el test y veo 2 palitos.

El caso es que a la semana y media de irnos a vivir juntos mi novio y yo le dije que me comprara un test por quedarme tranquila, para descantar vaya. Me lo compró y ¿Qué hubieses echo tú? ¿Hacértelo cuanto antes no? Fíjate si estaba tranquila y tan segura de que no estaba embarazada que mi novio me trajo el test por la mañana y hasta por la tarde-noche no me lo hice, yo estaba segura de que iba a salir negativo.

Llega la tarde, veo el test y de pronto caigo en hacérmelo, porque yo ni me acordaba. Orino meto el test en el tarro y espero. Mientras espero me pongo un capítulo de “sexo en nueva york” que era la sería que estaba viendo en ese momento en HBO. La situación era de risa vamos.

Imagínate mi cara cuando de pronto veo el test y veo 2 palitos.

Cojo las instrucciones, las miro y remiro, busco en internet y definitivamente sí. Era positivo.

Literalmente en ese momento se me vino el mundo encima, quizás si me lo hubiera imaginado un poco mas no habría sido para tanto, pero yo estaba tan segura de que daría negativo…

Tenía ganas de llorar, no me salían las palabras… Fatal, estaba fatal. Recuerdo que lo primero que hice fue hablarle a una compañera de mi facultad que pasó por la misma situación y ya había sido madre, le pregunté como había podido llevarlo todo adelante porque yo pensaba en mi trabajo en el que estaba literalmente todo el día, los gastos, etc. No sabía como iba a llevarlo todo. Ella, a parte de darme la enhorabuena, me tranquilizó mucho y me ayudó un montón en ese momento.

Le mandé 1000 wathsapp a mi novio que en ese momento estaba entrenando y no tenía el móvil, tardo una hora en llegar mas o menos. En esa hora tuve tiempo de pensar muchas cosas.

Tenía una excusa para no emprender

Lo primero que pensé fue que si tenía alguna idea de montar un negocio ya me podía ir olvidando. Había empezado a descubrir el emprendimiento y empezaba a decantarme con la idea, veía que emprendiendo podía ser lo que yo quería ser pero estando embarazada no podía ser, ¿Vaya excusa no?

Ese embarazo fue una excusa para mi. Estar embarazada no te impide emprender, por supuesto que no. De hecho admiro a todas aquellas madres que han montado sus negocios desde la nada y llevan a cabo sus proyectos con todas las obligaciones que tiene ser madre, de verdad que os admiro muchísimo.

Emprender requiere de trabajo duro, esfuerzo, constancia… quizás eso pueda ser lo que haga que te pienses si emprender o no, porque sabes que si lo haces vas a tener que dedicar mucho tiempo. Como yo estaba en una fase de indecisión el embarazo lo que significó para mi fue que ya tenía una excusa para no emprender, aunque quisiera y tuviera mil ganas de hacerlo. Mas tonta no pude ser porque repito que el estar embarazada no te impide nada, quizás no puedes ir con la misma rapidez pero no tienes porque dejar de lado sueños.

El caso es que yo estaba en modo idiota y me metí en la cabeza que de emprender nada, que me olvidara de todo eso.

También estuve pensando sobre cómo iba a ser mi vida a partir de ahora, yo nunca he soñado con ser madre, nunca me ha llamado la atención y ni siquiera me veo siendo madre. Hago una aclaración y es que las personas a las que no nos gustan los niños o que decimos que no soñamos con ser madres no somos malas personas, a veces la gente me habla como si por decir eso fuera una bruja y para nada. Nunca he soñado con ser madre y eso no es malo, simplemente he soñado o sueñ con otras cosas.

Luego llegó mi novio, se lo conté todo y nos quedamos los dos un rato en el sofá, callados. No paraba de darle vueltas a mi cabeza ¿Qué pasaría a partir de ahora? Me daba miedo pasarlo mal económicamente y no poder dar una buena vida a ese bebé que venía en camino…

¿Antes de emprender has pasado por una situación similar? No te hablo de el embarazo, sino de una situación que supusiera un cambio drástico a tu vida.

Otro día hablaré del desenlace porque si no este post parecerá “Don Quijote”, pero te puedes imaginar coo acabó porque a día de hoy NO soy madre (y fue involuntario).

Este embarazo y el desenlace fueron mi punto de inflexión para lanzarme a emprender, cuando te cuente la segunda parte lo entenderás.

¿Cuál fue tu punto de inflexión?

Te veo mañana, no sé si a la misma hora pero sí en el mismo lugar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *