El camino emprendedor

#3 ¿En qué momento nos han prometido nada?

Hoy se me han pasado por la cabeza mil temas de los que hablar, desde que me levanté de la cama hasta ahora, pero al final he acabado con este y te explico por qué.

Estaba mirando el facebook y de pronto veo una publicación de un periódico español (EL PAIS si no recuerdo mal) en la que decía: “Más de un millón de personas con título universitario están en riesgo de pobreza en España”. Ni siquiera he hecho click, sólo me he quedado con el título.

Veo que la persona que lo ha compartido es una de mis 5 íntimas amigas. Esta amiga mía, a la cual yo quiero mucho, compartía esta publicación diciendo algo como “Qué duro esto, deberíamos hacerlo ver”.

Y te repito, quiero mucho a esta amiga a la cual conozco de toda la vida, de hecho quizás esté leyendo este post (HOLA MARÍA!) pero no he podido evitar pensar “¿Esa es tu excusa para conformarte?” ¿Desde cuando tener una carrera es sinónimo prosperar? Y menos ahora…

¿Firmaste algún contrato?

Con todo esto quiero decir ¿En qué momento nos han prometido nada? ¿En qué momento nos hicieron firmar un contrato en el que decía que al acabar la carrera automáticamente tendríamos un trabajo de éxito o una carrera profesional impecable? En ninguno.

Eso sí, llegas a la universidad el primer día. La típica presentación en la que te venden la moto pero bien, y lo peor de todo es que tu vas y te lo crees. Yo me lo creí.

Y mi padre hoy día cree lo mismo. Recuerdo un día de verano de 2016, yo llevaba varios días acumulando un bajón emocional ocasionado tras meses de búsqueda de trabajo en la que no me cogían en ningún sitio (Quería encontrar trabajo a tiempo parcial para por lo menos tener independencia y paliar la desmotivación con mis estudios), estaba a mitad de una carrera con la que no estaba aprendiendo absolutamente nada y lo peor de todo es que estaba tan desmotivada que no tenía ni idea de qué hacer con mi vida. No saber que hacer con tu vida es una M-I-E-R-D-A, al menos para mi lo fue.

Ese día “peté”, como se suele decir, y no podía más, no entendía como podía estar tan desmotivada y haciendo cosas que no me gustaban nada.

Mi padre me preguntó que qué me pasaba y yo arranqué a llorar. Mi padre se sorprendió (No es por hacerme la dura, pero pocas veces he llorado delante de alguien). Le conté todo, le dije que no me apetecía seguir con mis estudios, que no sabía qué quería hacer en el futuro pero estaba dispuesta a buscarlo, porque lo que sí tenía claro es lo que NO quería hacer.

Con mi padre siempre he tenido una afinidad especial, mas que con mi madre. En ese momento estaba claro que el me vio mal y que quería lo mejor para mi, pero una vez más le ganaron sus prejuicios con la universidad.

Casi literalmente me dijo esto: “Yo creo que no deberías preocuparte tanto, a mi tampoco es que me encantara mi carrera (Estudió informática), pero yo creo que cuando acabes vas a tener un abanico de oportunidades laborales y vas a poder irte a donde quieras”.

Repito: “vas a tener un abanico de oportunidades laborales y vas a poder irte a donde quieras“.

Cuando escuché esto de mi padre decidí no seguir con la conversación, no de mala gana. El me había intentado ayudar pero era imposible. Estaba anclado al momento en el que él salió de la carrera. Hace 20 años estudiar en la universidad SI te aseguraba un trabajo de tu sector, pero hoy por supuesto que no.

“¡Por favor! ¡Trabaja con nosotros!”

No quiero decir con esto que estudiar una carrera sea malo, ¡Ni mucho menos! seguro que hay carreras buenísimas y que yo no esté contenta con la mía impartida en esa universidad no quiere decir que piense que estudiar en la universidad sea malo, lo que no entiendo es como pueden hacernos creer que cuando nos den el último aprobado de la carrera de pronto nuestro smartphone no va a parar de sonar con llamadas de diferentes empresas ofreciéndonos altos cargos bien remunerados o que nuestro email se va a llenar de correos cuyo asunto es: “¡Por favor! ¡Trabaja con nosotros!”

No. Eso no es lo que ocurre por el simple hecho de terminar una carrera. Hoy día por lo menos no.

Y sí, quizás el habernos “criado” así hace que eso sea lo que esperamos, pero una vez más la culpa es nuestra.

No podemos creer que todo es tan fácil. Hay que demostrar mucho para tener una oportunidad y eso es así. Cuanto antes lo asumes antes te pones las pilas.

Con el emprendimiento pasa igual. No va a ser duro, va a ser durísimo. Hacer un curso no es garantía de nada, meterte en un grupo privilegiado de facebook tampoco. Ni siquiera por pagar a un mentor vas a tener nada garantizado. Hay que trabajar muy duro. Cuando montes tu negocio vas a tener la sensación de que estas solo en el espacio, que parecía que todo iba a ser más facil pero no.

Hay que luchar y mucho, por eso quiero decirte que dejes a un lado todas las facilidades que te han prometido y las expectativas sin fundamento que te han hecho creer. No pienses en nada de eso, sólo piensa en dar lo mejor de ti y en asegurarte que todo lo que hagas ahora te va a servir en un futuro.

Y repito, si estas estudiando en la universidad y te has sentido identificada/o no hagas la locura de dejar tu carrera a no ser que estés 100% segura/o. Lo que si te digo es que te empieces a plantear que vas a hacer cuando acabes, que empieces a ver que oportunidades vas a tener si decides emprender y cómo vas a hacerlo, porque puedo asegurarte que el día que salgas de tu último examen ningún directivo va a estar esperándote en la puerta de tu universidad. Ni siquiera por ponerlo en linkedin van a contactar contigo casi automáticamente.

No creas todo lo que dicen ni lo que te prometen, ten claro tus objetivos y el camino que vas a seguir para conseguirlos. Por que eso sí, puede ser muy duro pero no hay nada como sentir que vas en el camino correcto para cumplir tus metas.

Mientras tanto, me tienes a mi y a este blog para no caminar nunca en solitario.

 

Te veo mañana, no sé si a la misma hora pero sí en el mismo lugar.

6 Comentarios

  • Raquel

    Hola Ana! Me acabo de sentir superidentificada con tu post. Siempre había tenido muy claro que quería estudiar de mayor, pero tras tres años en la uni no era feliz, todo lo contrario de hecho. Por una cosa o por otra la situación empezaba a superarme y había muy pocas cosas positivas para mí allí. Así que sin tener ni idea de que hacer después con mi vida decidí que no quería seguir. Por suerte mi madre me apoyó desde el primer momento y me dijo que no me preocupase, que me tomase el tiempo que necesitase para relajarme, volver a sentirme bien y pensar que quería hacer que me llenase. Más de tres años después estoy trabajando en el sector en el que decidí meterme, por cuenta ajena pero muy agusto, y buscandome poco a poco mi hueco para poder llegar a hacer por cuenta propia jeje. Así que más que feliz con mi decisión!

    • Emprender Joven by: Ana Canela

      Raquel me alegro muchísimo!!! Y además te digo una cosa da igual trabajar por cuenta propia, por cuenta ajena o una oposición, lo importante es que hagas lo que quieras hacer y lo que te gusta. Sentirte a gusto cada día 😊😊😊 es lo mejor que hiciste y me alegro de que tu madre te apoyara, eso es super importante ☺️ un beso!!

  • Alex Castro

    Totalmente de acuerdo y chapó por la pregunta que pusiste “¿Em que momento nos prometieron nada?” No fui a la universidad pero si hice los dos FPs, coincidía en que España estaba inmersa en la crisis (si es que hemos salido ya) y los profesores no paraban de escupir que los titulados en FP tenían más opciones de ser contratados que los de la universidad (No sabía que me había apuntado a ningún reto) vamos que venden la moto pero bien, y entre nosotros dos; nunca llegué a trabajar de lo que estudié y eso que lo intenté.

    Un fuerte abrazo 🤗

    • Emprender Joven by: Ana Canela

      Pues ya ves yo pienso que si lo llego a saber hago un FP de administrativo que creo que es mucho mas práctico, pero al fin y al cabo mejor no arrepentirse porque quizás si hubieses ido a la universidad no estarías donde estas hoy 🙂 A mi me gusta pensarlo así porque ya de nada sirve.

      Auqnue estoy muy de acuerdo con que tiene que cambiar el sistema educativo y la forma en que se dan las clases, casi desde mi primer semestre en la facultad lo pienso y si me lo propusieran lo haría.

      Muchísimas gracias por tu comentario!!!

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