El camino emprendedor

#17 Los demás no tienen la culpa

Feliz halloween!! No sé si eres de celebrarlo, a mi me gusta mucho aunque puedan venir algunos y decirme que si es una costumbre americana y bla, bla, bla… A mi me gusta esta noche de “terror” y disfrazarme, así que sí, se puede decir que me gusta celebrarlo. A cada uno le gusta lo que quiere.

Hoy ha sido uno de esos días en los que me he levantado y me he puesto a tope, creo que en parte ha sido gracias a que hacía un buenísimo día por la mañana y eso siempre me da fuerzas. Sólo me ha salido una cosa mal, y tampoco estaba en mi mano… ¿O si?

Resulta que quería colgar una foto chulísima que me hice este fin de semana haciendo Pole Dance para halloween, mi profesora había preparado un pequeño escenario, disfraces y había llamado a un fotógrafo profesional para hacer un buen reportaje y claro, yo pensé: ya tengo averiguado mi post para este miércoles en Instagram.

Tenía muchas ganas ya que estoy segura de que la foto iba a quedar muy bien, se suponía que el mismo domingo por la noche nos la enviaría. Ha llegado el miércoles y yo sin foto.

Todo esta en nuestra mano, aunque sea en una pequeña parte.

Por supuesto esto no tienen ningún tipo de importancia, al fin y al cabo es una foto, ya la publicaré otro día. El caso es que me ha dado que pensar porque muchas veces creemos que algo no esta en nuestra mano para que salga bien y no es del todo cierto. Quizás si yo le hubiera mandado un mensaje a mi profesora me la habría podido mandar antes de tiempo (ya que ese fotógrafo profesional es su marido), pero no lo he hecho.

Evidentemente si esa foto fuese super importante para mi claro que lo habría hecho, pero no se me va a ocurrir decir que la culpa es de mi profesora y desentenderme así del tema.

Quizás este ejemplo te ha parecido un poco tonto, pero yo lo he comparado con otras situaciones similares, situaciones por las que yo he pasado y quizás tu también.

Recuerdo que cuando decidí empreder estuve un tiempo pensando que la culpa de que no lo hubiera hecho antes era de mis padres, que siempre me habían echado hacia atrás con este tema y que si nunca había tenido las cosas clara era por ellos. Ellos tenían la culpa.

Esa era mi manera de desentenderme y seguramente también la tuya. ¿Qué facil no? Echar las culpas a otros cuando realmente es tuya ya sea en su totalidad o en parte. Yo creo que siempre esta en nuestra mano que las cosas salgan de una manera.

Te digo desde ya que tienes que deshacerte de esa manera de pensar. Si cada vez que no salen las cosas como tú quieres vas a echar las culpas a otros, difícilmente llegarás a ninguna parte. Esto es algo que a mi me costó mucho porque estaba encasillada en la idea de que si no era feliz con lo que hacía la culpa era de mis padres, empeñados en que hiciera una carrera si o si.

No vale sentarte y ponerte a señalar, eso no soluciona nada.

Desde luego la culpa de todo la he tenido yo siempre porque nunca he rebatido lo que me decían, ¿Qué quieres selectividad? Pues hago selectividad, ¿Que quieres una carrera? Pues hago una carrera. De haber sido una conformista tengo la culpa yo y solamente yo.

Tengo la suerte de que mis padres, aunque les costara un poco asimilar esta radical decisión que tomé, hoy día me apoyan mucho y en su momento para nada se enfadaron conmigo, simplemente era algo que les pilló desprevenidos porque como digo siempre vengo de una familia repleta de funcionarios.

En fin, que no sabes lo que me he arrepentido de decir que la “culpa” de no saber lo que quería era de mis padres.

A la conclusión que quiero llegar con este post es que si algo no sale como a ti te gustaría no vale con sentarte en una silla y ponerte a señalar. Ponte a trabajar para remediarlo. Decir de quién ha sido la culpa y de quién no no va a solucionar nada así que fuera quejas y al lío, que tenemos mucho trabajo que hacer.

El día de mañana tendremos un gran equipo trabajando con nosotros y cuando las cosas no vayan bien no podemos conformarnos con decir “la culpa ha sido de X empleado”. La culpa será nuestra porque quizás no le hemos explicado todo bien, quizás puede tener muchas distracciones o simplemente es culpa nuestra por haber contratado a una persona que realmente no está cualificada para el puesto. La persona no tiene la culpa, la tienes tu y asumirlo es el primer paso para solucionar los problemas de la mejor manera posible.

Bueno, aquí acabo, espero que si te gusta halloween pases una terrorífica noche 🙂

 

Te veo mañana, no sé si a la misma hora pero sí en el mismo lugar.

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